De dónde viene: Gouville-sur-Mer, en la costa oeste de Normandía. Una zona de mareas fuertes que marca el carácter de la ostra tanto como la mano de quien la cría
Por qué es distinta: se cultiva en cestas suspendidas que se mecen con cada marea, y con menos ostras por cesta de lo habitual. Ese doble detalle —movimiento constante y menos densidad— es lo que le da la concha simétrica y bien formada, y una carne especialmente fina y firme. Cuesta más producirla así, y se nota al abrirla
En boca: textura firme y delicada a la vez. Sabor limpio y yodado, sin aristas, con un final sutilmente dulce que la hace muy fácil incluso para quien no es habitual de las ostras
Cómo comerla: al natural, recién abierta, con su propia agua. Como mucho unas gotas de limón: es una ostra demasiado equilibrada para taparla con salsas
Llega viva y aguanta: envío refrigerado en 24-48 h a toda España. Hasta 15 días en la nevera: planas, con la valva honda hacia abajo y un paño húmedo por encima. Nunca en agua ni en bolsa cerrada. Guía de apertura incluida